Te vas para no volver
Sucede a veces que el caminante aprovecha el desvelo nocturno para madrugar, tomar un café de grano recién molido, preparar la mochila con los trebejos habituales (prismáticos, cámaras de foto, guía de aves…) y marcharse a las inmediaciones de la laguna, adonde llega cuando el sol comienza a despuntar por el Este. Esas primeras horas …










