Bienvenido al blog de Ávidas Aves
En esta sección los usuarios pueden leer y compartir textos.
Orfeo y Eurídice
Adquiere el caminante un aire de homo viator cuando transita por senderos colindantes a marismas y humedales; diríase que en sus manos porta un rosario cuyas cuentas fluyen entre sus dedos con la fluidez cristalina del agua. Pero no son…
Uma cegonha preta
Bom dia, señor. ¿Vocé viu uma cegonha preta? El caminante no pudo evitar dar un pequeño respingo ante la inesperada irrupción de esas palabras que le habían llegado por la espalda con la rapidez del vuelo rasante de un aguilucho…
Saturno devorando a su hijo
Tenía ante sí un hermoso ejemplar de águila calzada, de pecho y vientre blancos, poderoso pico y unas largas y estrechas alas cubiertas por un plumaje de tonos pardos. El caminante no esperaba encontrarla a tan escasos metros; alguna vez…
El ave está en usted
Tiene el caminante querencia por la zona de confort que le ofrece la rutina y procura dar sus paseos a horas parecidas. Se desveló, no obstante, una noche y aún no había roto la amanecida cuando llegó a la marisma….
Tú eres el aire que a mí me lleva
Canastera, tú eres el aire que a mí me lleva, canturreó el caminante. Regresaba contento de la marisma aquella tarde; después de varios intentos infructuosos, había podido tomar algunas fotografías de las canasteras, aves que lucían una estrecha línea negra…
El incendio de los crepúsculos
A Francisco Basallote Muñoz, in memoriam Acostumbra el caminante, cuando regresa de la marisma, a descansar durante unos minutos bajo la sombra de un mismo árbol, un viejo pino carrasco de aspecto un tanto desvalido; en ocasiones busca asiento…
